sábado, 25 de diciembre de 2010

Para pensar

Aquí os pongo un reflexión que me ha gustado mucho de un libro que me estoy leyendo y creo que resume bastante bien la mayoría de nuestras vidas.

"A pocos menesteres dedican los humanos tanto tiempo como a la infelicidad. Si un creador maligno nos hubiese colocado en la tierra para el fin exclusivo de sufrir, podríamos felicitarnos por nuestra respuesta entusiasta a esta meta. Abundan las razones para sentirnos desconsolados: la fragilidad de nuestros cuerpos, la inconstancia del amor, la insinceridad de la vida social, las componendas de la amistad, los efectos deprimentes de la rutina. Enfrentados a estos males persistentes, lo lógico sería pensar que el evento más esperado y deseado de nuestra vida fuese el momento de nuestra extinción."


miércoles, 22 de diciembre de 2010

Cómo controlar las emociones

Como las emociones son estados mentales, el método para manejarlas debe venir de adentro nuestro. No existe otra alternativa, no pueden ser liberadas por técnicas externas.

Para poder controlar las emociones, hay primero que tener conocimiento de ellas.
Es bueno poder reflexionar con alguien de confianza (padres, amigos, tutores...) sobre nuestros miedos, nuestra angustia, el tipo de relaciones que tenemos con los demás...
Como comentábamos antes, hay que intentar “no pasar a la acción”, intentar hablar, razonar el tema sin signos de agresividad. Ya que de lo contrario, se puede originar una pelea, al sentirse amenazada y atacada, una persona puede defenderse de la misma manera de la que le están atacando; por esto es tan importante buscar caminos alternativos a la violencia.
Para poder dominar nuestras emociones es importante trabajar la motivación personal, la confianza, la autoestima, que son pilares emocionales básicos.
Todos sabemos que somos distintos, con diferentes opiniones, comportamientos, racionamientos y emociones, y debemos de aceptar a los demás como son y respetarlos, siempre y cuando no se conviertan sus comportamientos en actos violentos, al igual que nos gusta que nos respeten a nosotros.
Es necesario conocer nuestros propios defectos y aceptar que los demás también los tengan, intentando no caer en prejuicios de ningún tipo, por condiciones físicas, familiares, sociales, educativas, culturales, por razón de sexo, religión...
Para que todo ello sea posible hay que crear un clima en casa y en el colegio proclive a desarrollar el área de la inteligencia emocional, ya que es en estos dos sitios donde nos formamos como personas y pasamos más tiempo.
Podría ser conveniente que los colegios, trataran este tema con los padres y el personal cualificado diese charlas para poder enseñar a los padres y tutores como facilitar el desarrollo emocional de los más jóvenes en casa y en clase.
Si queremos, sin duda, podemos conseguir una generación de personas más felices y estables emocionalmente hablando.

lunes, 20 de diciembre de 2010

¿Qué es la Inteligencia Emocional?

“La cosa más difícil del mundo es conocernos a nosotros mismos y la más fácil es hablar mal de los demás”
Tales de Mileto

La Inteligencia Emocional (IE) es la capacidad humana de sentir, entender, controlar y modificar estados emocionales, tanto de la propia persona como en los demás, es poder gestionar las emociones básicas y universales que sentimos como personas.
La IE no ha sido tenida en cuenta como se merece, aunque gracias a ella nos relacionamos y vivimos la vida de manera más positiva. Nadie nos enseña nada como poder gestionar y diferenciar nuestras emociones básicas, es primordial saber las características entre unas y otras, diferenciar cuando se tiene miedo o ansiedad, odio o ira...
En este blog desarrollaremos más ampliamente como la IE nos puede ayudar en diversas situaciones de la vida cotidiana.
La inteligencia emocional intenta dar salida a las emociones de una manera natural, sin avergonzarnos de ellas; debemos identificarlas y expresarlas de una manera correcta al exterior.
Emociones hay muchas, positivas y negativas, pero he de aclarar que no significa esto que las positivas sean las emociones buenas y las negativas las malas, pongo un ejemplo para que esto quede más claro: las emociones negativas (odio, enfado, ira, frustración, ansiedad, miedo) nos sirven como mecanismo de defensa que todos tenemos o deberíamos tener. No son malas en sí, por ejemplo la ansiedad, nos puede ayudar para estar en estado de alerta y pasar un examen, una ansiedad moderada  nos ayuda a estar más concentrados y afrontar retos, lo malo al tener este tipo de emociones es no saber controlarlas,  si sufrimos demasiada ansiedad  nos bloqueamos, nos sentimos indefensos, podemos llegar incluso a sufrir ataques de pánico, trastornos obsesivos-compulsivos, etc.